Por llamarla de alguna manera, felicidad
Hablemos de la felicidad, y ¿cómo hablar de algo que no sabemos lo que es? Pues para ello he encontrado esta definición de felicidad en el diccionario: "Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien." Para definirla por tanto, se hace desde un estado propio del ser humano al que se le denomina "felicidad" y éste se logra cuando se obtiene la posesión de un bien. La felicidad no aparece bien definida con sus síntomas, sus causas, su tratamiento como si se pudiera tratar de una enfermedad y necesitase de medicación por ejemplo; simplemente se la considera como un estado del ánimo mas, propio del ser humano.
Pero paradójicamente, sabemos cuándo alguien está feliz o cuándo alguien no lo está simplemente con un vistazo aparentemente superficial (aunque la tristeza esté arraigada en su interior). Y cuando decimos que alguien parece feliz o de hecho puede que lo sea, ¿por qué es feliz?, ¿ha logrado algo?, ¿ha sido complacida con la posesión de un bien? Me parece algo egoísta que para ser felices debamos conseguir algo, obtener provecho de algo o incluso peor, de alguien. Podemos ser felices ofreciendo nuestro trabajo a los demás, o nuestras risas a aquellos que las necesitan.
La felicidad se puede expresar de diferentes maneras, dependiendo de como ésta es concebida por cada una de las personas de forma individual. Creo que la felicidad es algo muy personal y subjetivo, y por ello cada uno tiene su propio concepto de lo que significa y supone la "felicidad" para él o ella. Cada cual sigue su caminito para ser feliz, que de alguna manera también se podría relacionar así la felicidad con un modo de actuación en la vida con lo que cada uno está de acuerdo o según lo que cada uno piensa y cree. Así podemos encontrar a diferentes personajes que son felices contemplando una puesta de sol, comiendo un helado en verano, o peor aún, robando a los demás (por que no).
Hay momentos en los que somos más felices que en otros, pero no por ello en los menos felices dejamos de ser felices. Es como una hoguera que se aviva o se atenua dependiendo de determinados momentos por los que irremediablemente nos enfrentamos cada día; en resumen, lo más importante sería intentar y conseguir que esa llama nunca se apague, para que siempre podamos ir guiados por esa lucecilla que nos quema en nuestro interior para intentar de alguna manera, ser felices a nuestra manera.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home